miércoles, diciembre 10, 2008

Cuando La Realidad Golpeó e ilumino Mis Retinas


Huí de una casa que no puede contenerme

y del amor que no puedo retener

De mi madre que me persigue aun si consuela a otros.

De mi padre que duerme

Corrí fuerte y huí de las calles desobedientes

De la prepotencia del tráfico

Huí del ruido y del silencio

Huí de los árboles, del cielo, del sol…
La lluvia empapó mis botas

Las gotas empaparon las lagrimas secas

Huí del miedo y de la muerte

Corrí y corrí, solo me estaba buscando
Huí de las parroquias en las que deje de creer

Huí de los lugares que ya no existen

Maldije a los Ángeles y mire mi infancia

Y me di cuenta, que nada volvería a estar bien.

Corrí y huí de la gente que nunca habla

Corrí hacia el cielo y mantuve mi respiración.

Estaba cerca de mí, cerca de mi muerte y de la tuya.

Cerca de encontrar Lo que me hizo huir

Entonces el suelo se aligeró

La tierra me tomo de sus raíces, me hundio y borró mi nombre

Entonces tope con el cielo…

Olí la carne arder

Olí los huesos podridos

Recordé que venia de la desilusión.
Del sobrecogimiento que produce el temor
Por el misterio del inconciente de las mentiras…

Me detuve.
Aun sigo buscando
Aun estoy huyendo…